Reflexiones Arminicalvinistas

De la serie: “Reflexiones de media noche con el hombro roto” Locademia de Teología presenta: REFLEXIONES ARMINICALVINISTAS

… Humildes opiniones de un alguien que con el hombro roto que a las doce de la noche debía estar durmiendo…

El problema con el arminianismo, es que los arminianos  se inclinan dos posiciones:

1. Pueden sentirse un poco orgullosos de su “decisión por Cristo” y esto los puede llevar a ser soberbios.

2. Pueden ser teológicamente imprecisos, puesto que se permiten libertades con las doctrinas en pro del amor cristiano (todos conocen lo que sucedió en el sínodo de Dort ¿verdad?);

Ahora bien, el problema con el calvinismo es que los calvinistas tienden a dos posiciones:

1. A la pereza (porque como “ya los creyentes fueron elegidos desde antes” pues ¿para qué esforzarse en predicar?)

2. A ser fariseos legalistas (se vuelven tan inflexibles en temas de normas que con el tiempo algunas corrientes han establecido como doctrina tradiciones de hombres)

Ante estos problemas propongo esta solución: Al trabajar el evangelio como arminianos nos evita la pereza de predicar y el pensar como calvinistas nos mantiene humildes.

La clave en todo esto es pues el amor y la fe, un punto de equilibrio en donde no se sea muy permisivo con la doctrina, ni tampoco un “hipócrita” en cuanto a las reglas.

Algunos puntos a considerar fácilmente eliminan la diferencia entre arminianos y calvinistas, ante el argumento arminiano de que “el hombre decide” y ante el calvinista que dice “Dios decide” la respuesta es muy sencilla: “tú como cristiano tienes una misión,  predicarle a todo el mundo sin excepciones. ¿Cómo sabes tú quién es salvo y quién no? No hay forma de saber. Así que trabaja bajo la presunción de que todos se pueden salvar. Al mismo tiempo, en tu corazón sabes que solamente Dios tiene la potestad de cambiar vidas, por lo que tu corazón se mantiene humilde y sometido a Cristo.”

Pasión arminiana, técnica calvinista; Amor arminiano, fe calvinista; balance.

Spurgeon decía una vez en uno de sus clásicos sermones:

“si los predestinados por Dios tuvieran una pequeña marca en la espalda que los distinguiera del resto de la humanidad, me la pasaría toda la vida levantando camisetas”

Así mismo damas y caballeros, sabemos sin lugar a dudas que el mecanismo oficial decretado por Dios para la salvación de las personas es Cristo, dado a conocer por medio de la predicación del evangelio.

Por tanto, ya que es imposible saber quiénes están escritos en el libro de la vida y quienes no (podría ser todo el mundo y nosotros ni por enterados nos damos) …todos sin excepciones son “hijos de Dios en potencia”, es decir, que cualquiera puede ser hijo de Dios; entonces es nuestra misión como creyentes ir y llevar el evangelio a diestra y siniestra para que la palabra de Dios le llegue a todos y así la misma actué sobre quien tenga que actuar.

Aquí no hay calvinismo ni arminianismo, solo pura y física lógica evangelística…

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