Algunos apuntes sobre “volver a la palabra”

Tal parece que hay un sentimiento que predomina en las instituciones cristianas evangélicas actuales (Muchas que no tienen más de 30 años). Y es que de alguna manera “hay que volver a las sendas antiguas”, “volver a la palabra”, “volver al evangelio”. Es una gran iniciativa, sin embargo, la trampa está en que “las sendas antiguas”, “volver a la palabra”, “volver al evangelio”, etc. están llenos de definiciones y prejuicios de fondo, en su mayoría no tienen más de medio siglo. ¡Y esto puede ser altamente peligroso!

De alguna manera se está dando un auge de una especie de estado de pánico ante la apostasía traída por la varias generaciones emergentes dentro de la iglesia cristiana. Esto ha traído consigo sentimientos de añoranza por supuestos tiempos pasados “más sanos”. Pero, se reitera, que hay que ver que eso de la sana doctrina, sigue siendo una construcción cultural que heredamos de los gringos que colon… (coff coff) evangelizaron Latinoamérica en el último siglo.

Todos estos movimientos de “volver” que se han vuelto virales en redes sociales, pero lo que sus promotores (bienintecionados) NI SE IMAGINAN es que todos esos llamados están permeados por la construcción cultural de lo que ellos consideran sesgadamente “evangelio” “palabra” “Jesús”, “Santidad”, etc…

Entonces pregunto yo ¿A qué evangelio quieren volver? ¿A qué palabra quieren volver? ¿A qué Jesús quieren volver? ¿Se puede volver o todo esto es tan solo un camino de una sola vía?

Para usar un caso: la gente piensa que volver a ser bíblicos es volver a predicar del rapto, pero resulta que el rapto silencioso es una doctrina que no tiene más de 200 años. Sin embargo, por muchas razones, ellos no se dan ni por enterados.

La pregunta más importante podría ser: ¿De alguna manera puedo explotar a mediano plazo este error que tiene la iglesia a nivel mundial? ¿Alguien ha visto a los profetas esos que roban plata y chantajean con pseudo adivinación a la gente diciendo que la iglesia ha perdido el rumbo por no leer la biblia?… ¿Alguien nota la ironía y el peligro?.

Lo bueno es que Dios sigue siendo soberano, y su gracia está muy por encima de esas cosas, es decir, que alguien crea o no en el rapto no lo va a condenar.

Lo más triste este fenómeno ha traído como consecuencia la manifestación todas las expresiones de arrogancia y altivez del cristianismo. Cada quién cree tener el único método infalible para agradar a Dios. Y despreciamos a los que no. Algunas frases nos sirven para ilustrar esto: “No se puede ser cristiano y votar por X candidato”. “No puede ser cristiano y hacerse un tatuaje”. “No puede ser cristiano e ir a Rock al parque”, “No puede ser cristiano y escuchar música no cristiana”… En fin, todo esto tiene un discurso de fondo, que repugna, tal vez el discurso peor entendido de toda la historia del cristianismo, el discurso de la puerta estrecha, donde por cada puerta estrecha solo cabe MI pensamiento y MI voluntad.

Es decir, la puerta SI es estrecha. ¿Quiénes están dispuestos a dejarlo todo y morir por Él?….

Pero es que reducimos todo a una cuestión de catequesis, “los salvos son los que dicen Jesús en vez de Jehova”, “Los salvos son los que solo cantan canciones bíblicas en el culto”, “Los salvos son solo los que entendieron el bautismo de XXX manera”, “Los salvos son solo los que predican todas las semanas”…

2 comentarios en “Algunos apuntes sobre “volver a la palabra”

  1. volver a las sendas antiguas” … pero no a las sendas rancias del “buenismo” que dosifican y matizan la Gracia de nuestro indosificable Dios

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