En la iglesia no me curaron lo gay – Testimonio

gay cristiano

Mi nombre es Fabio Meneses y tengo 35 años, resido en la ciudad de Bogotá en Colombia. Nací en un hogar cristiano evangélico y nunca he dejado de practicar mi fe. Por más de veinte años fui un gay célibe, así se les denomina a las personas que tiene atracción por su mismo sexo, pero debido a sus creencias religiosas se abstienen de tener contacto sexual con los de su mismo género. Además, fui miembro de distintas iglesias, en muchas de ellas fui líder de jóvenes, alabanza y también maestro de la Biblia. Actualmente soy miembro oficial de la Iglesia Colombiana Metodista.

Hasta donde recuerdo, desde que era niño me han gustado los hombres. Sin embargo, debido a la creencia que la homosexualidad es un pecado, una idea que yo también compartía debido al adoctrinamiento que recibí, traté de reprimir mis deseos por otros hombres e incluso intenté de muchas maneras dejar de sentir atracción por ellos, pero eso nunca ocurrió.

Hice todo lo que las distintas clases de iglesias enseñan para curarse y liberarse de la homosexualidad: desde las disciplinas espirituales como el ayuno frecuente, oración continúa en la que reprendía el espíritu de homosexualidad, vigilias casi cada semana y memorización y repetición de versículos de las sagradas Escrituras.

Al no ver resultados en los métodos tradicionales empecé a someterme a diferentes formas de exorcismo (como el de la liberación de maldiciones generacionales o iniquidades y la nueva moda de liberación de cautividades) y sesiones de sanidad interior, tanto en grupo como individual, con terapeutas cristianos. En mi afán por buscar mi supuesta libertad, intentaba hablar con cuanto predicador que ofreciera una salida a mi “problema” o contactaba a la gente que presuntamente se había curado, buscando así esperanza para superar mi “mal”.

Por otro lado, por más de cinco años fui parte de un grupo de apoyo que ofrecía sanidad para la homosexualidad, este grupo lo dirigía un hombre que decía haber superado su atracción por el mismo sexo a través un programa de recuperación del ministerio norteamericano Exodus (este ministerio cerró sus puertas hace algunos años al darse cuenta que sus terapias no funcionaban). Inicialmente nos prometieron que podíamos curarnos, pero con el tiempo nos dijeron que teníamos que aprender a vivir con esto como si fuera una enfermedad.




Mientras era líder en este grupo tuve un encuentro sexual con un miembro de este y me removieron del liderazgo, no sin antes hacerme un escarnio público donde me exigieron pedirle perdón a esta persona delante de los otros líderes. Esta experiencia fue la gota que colmó el vaso y es en ese preciso instante que decido no buscar más ayuda, allí me hice consciente que nada de lo que había hecho funcionaba.

No ver resultados, después de tantos años de esfuerzo y búsqueda de ayuda en diferentes frentes, trajo a mi vida mucha culpa, tristeza y amargura e incluso tuve pensamientos suicidas, pero me daba miedo intentar matarme, quedar vivo y en una mala condición. Gracias a Dios no terminé haciéndolo, si no hubiera terminado como Bobby, el chico cristiano personaje principal de la película: “Plegarias por Bobby”. Creo que este film bien pudo haber sido mi historia.

Así que hace más de dos años decidí aceptarme como gay porque no puedo seguir pretendiendo en la iglesia que soy heterosexual mientras tengo aventuras sexuales con hombres o reprimo mis deseos por ellos, aunque fantasee en secreto con pornografía gay para luego masturbarme. No quiero seguir sufriendo y llenando de lágrimas mi almohada en las noches mientras le pregunto a Dios: ¿por qué no soy “normal”?  e intentar superar algo que no es ni un pecado, ni una enfermedad sino simplemente una de las tantas condiciones humanas.

Me siento completamente realizado al salir del closet porque me he quitado un gran peso de encima, puedo ser yo mismo ante los demás sin tener que avergonzarme de nada y con la ayuda de mi Padre Celestial seguiré adelante en el camino hacia la felicidad, la cual es un derecho inalienable para todos los seres humanos.

Fabio MenesesPor: Fabio Meneses
Literato
Facebook / Diario de un cristiano gay

9 comentarios en “En la iglesia no me curaron lo gay – Testimonio

  1. Es terrible lo que cuentas, Fabio. Soy cristiano y también tengo deseos homosexuales, pero siento que me estoy moviendo en una dirección contraria a lo que presentas, por lo que me gustaría saber: ¿Dirías que para los demás miembros de esos grupos de apoyo que mencionas, su búsqueda de sanidad también ha sido desagradable e inútil?

    • Yo soy pastor evangélico de la corriente anabautista menonita
      Tengo amigos y hermanos de la fe que un día tuvieron esas luchas a los que pudieron experimentar la “libertad ” ellos hoy ayudan a otros y a los otros nunca los he estigmatizado , antes por el contrario guiado por Dios entendí y no por normativa de extructura a de cursos y talleres que este género o proceso o como lo quieran llamar es sólo el amor de Dios atraves de nosotros como lo vamos a erradicar de las vidas de las personas
      Me atrevo a concluir que :
      En primera instancia es probable que muchos que son lo sigan siendo pero los que un día decidieron servir a Dios por encima de sus deseos y preferencia de cierto os digo tendrán su recompensa
      Nadie que milita en el camino del Señor está en la línea de la comodidad cada uno desde sus propias luchas tendrá que pagar un precio alto y esto es parte de un misterio que sólo a pocos es revelado
      En cuanto al joven. Pienso con respeto pero de acuerdo a mis experiencias de acompañamiento y de liberaciones que con el no hubo sabiduría
      En esto no sólo bastan las buenas intenciones
      Un abrazo fraterno

  2. El camino no es hacia la felicidad, el.camino es hacia la salvación, además todos pecamos pero no por eso voy a seguir pecando porque tengo derecho de pecar, solo nos toca orar por.nosotros mismos y.no juzgar, ya que el.Señor tendrá misericordia a quien se le.quiera

  3. Hola, también cristiana, y me produce mucha tristeza tu historia, pero Adrian tiene razón no se trata de nuestra felicidad, porque este mundo es pasajero. El propósito de Dios es la salvación, por lo cual siempre debemos mantener un espíritu humilde delante de Jesús porque el no se olvida que somos humanos, que somos pecadores pero que el es el único Juez justo y amoroso el cual nos da siempre una nueva oportunidad.

  4. Dios nos hizo a su imagen y semejanza. Eres un ser divino por ser su hijo y tu Padre sólo desea que seas feliz, hoy y siempre. Ningún Padre desea que su hijo sufra; eres una persona de luz y amor. Si alguien continua deseando que sufras y te sientas mal por ser quien eres, te juzga y te hace sentir culpable por ser una imagen “diferente” de Dios e incita a que te odies por no ser como ellos, aléjate. Dios te ama tal cual eres.

  5. Fabio, siempre es triste saber de los errores que comenten en las congregaciones al trabajar con las dificultades de las personas, abusos, el uso de la vergüenza pública, etc. Al final la respuesta está en el escritura, es la voz de Dios la única que tiene la verdad y respecto a tus luchas es muy clara y rendirte ante el pecado no es la respuesta, menos pregonarlo como natural o aceptable, la misma filosofía podría aplicarse a un mitómano, pedófilo o a alguien con cualquier adicción. Dios te ama profundamente, pero eso no cambia su palabra: 1ª Corintios 6:9-10: “¿No sabéis que los injustos no heredarán el reino de Dios? No erréis; ni los fornicarios, ni los idólatras, ni los adúlteros, ni los afeminados, ni los que se echan con varones.” Dios lo dejó muy claro en la escritura para ti y tiene los brazos abiertos, él no te hizo así pues de lo contrario tendrías que dejar de creer que el que los hizo varón y hembra miente en su palabra. El día que quieras arrepentirte sinceramente te estará esperando con los brazos abiertos.

  6. Yo creo que la voluntad perfecta de Dios es el matrimonio entre hombre y mujer. Sin embargo la tierra ha caído bajo maldición. Y estamos esperando la adopción o la redención de nuestros cuerpos. Dios no nos enviará al infierno por ser homosexuales, no decidimos serlo, los versos que citan para condenar a la homosexualidad necesitan revisión de hermenéutica y exégesis. Ahora con lo que no estoy de acuerdo es con tener relaciones sexuales con una y otra persona, la prostitución si está prohibida por Dios, pues no se ama a la persona y solamente se toma como un objeto sexual para satisfacer los deseos sexuales. Es mejor tener una pareja a quien se ame y con quien se quiera compartir su vida y disfrutar de la sexualidad con ella.

  7. que gente tan necia y fastidiosa de verdad, entiendan ustedes no lo viven en carne no lo sienten y aún pretenden que deben vivir ahogandose en cura y miles de arrepentimiento cuando no funcionan? por eso cada día hay mas incredulos ateos que niegan a Dios por el fanatismo sesgado en sus palabras, el hecho de que a ustedes les paresca una aberración es simple hablemos de teología punto a ver hasta que punto habla de eso, la verdad yo no me voy a comer las excusas del religioso de “salva tu alma que te vas a quemar en el infierno” mientras psicologicamente a uno lo esten dañando mas y mas, así fue en la edad oscura, así es hoy en día y lamentablemente nadie se libra de ese fanatismo, la causa por el cual llevo a muchos hombres a pensar por si mismo y ser racionales…
    no puedo creer que hoy en día la gente crea que la biblia es infalible, y literal que pena la verdad, hay mas de 200 traducciones y NINGUNA es sinonimo de nada son interpretadas a conveniencia.
    piensen eso, hablen con base.
    buen artículo.

  8. Me siento muy triste de igual forma yo crecí en un hogar evangélico, y no se como hacer para no sentir atracción por hombres me.es muy difícil, y al leer q por 20 años Fabio no encontró una respuesta me da pesar q yo igual no logré la salvación, es triste luchar día a día y no sentir un cambio, pero siento y creo en Dios y se q es pecado, pero no sé q más hacer para cambiar y poder tener una comunión realmente con Dios.

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