El modelo de familia en Jesús: una des-estructuración de la tradición

jesus sonrie

En estos días últimos días he estado reflexionando sobre matrimonio igualitario y la posibilidad de que se enseñe a los niños en las escuelas y colegios sobre igualdad e identidad de género. Este tema que ha sido cuestión de un fuerte debate y viral en redes sociales me llevaron a tomar mi biblia, como seguramente hicieron muchas iglesias, pastores y ministros de algunas comunidades religiosas; y busqué textos que hablaran acerca del tema central que ha defendido la iglesia cristiana mayoritaria: La Familia, y en especial me hice una pregunta que considero esencial: ¿Qué piensa Jesús de la familia? De inmediato debí dirigirme a los evangelios, acercándome al texto de Mateo 12:46-50 (Nueva versión internacional) que dice así:

“…Mientras Jesús le hablaba a la multitud, se presentaron su madre y sus hermanos. Se quedaron afuera y deseaban hablar con él.

Alguien le dijo:

  • Tu madre y tus hermanos están afuera y quieren hablar contigo.
  • ¿Quien es mi madre, y quienes son mis hermanos? – replicó Jesús.

Señalando a sus discípulos, añadió:

  • Aquí tienen a mi madre y mis hermanos. Pues mi hermano, mi hermana y mi madre son los que hacen la voluntad de mi padre que está en el cielo.”

Parece ser un texto muy claro en una lectura rápida, pero si nos detenemos un poco podemos darnos cuenta que alrededor de él hay una discusión que va a agregar sentido al punto que necesitamos llegar; en dicha disputa participan los fariseos, los maestros de la ley y Jesús sobre el tema del sábado (descanso) como regla por encima de cualquier necesidad humana, situación que era bien cuestionada por Jesús.

Aun así, Jesús reafirmaba que para él era mucho más importante la vida de las personas que la regla que regía esas vidas, lo hizo a través de la demostración plausible de la sanidad y liberación de quienes lo necesitaban donde él estuviera. Esas acciones hicieron que el autor del evangelio viera en Jesús su modelo o prototipo mesiánico expresado por los profetas, entre esos el Isaías segundo, quien anhelaba un cambio y arrepentimiento en el poder político y religioso, tal cual Jesús lo quería en esa generación; por esto, el texto mateano es transcrito tal cual del Isaías segundo, mostrando a sus posibles destinatarios (judíos convertidos al cristianismo de aproximadamente el siglo I del 78 o más D.C.), una de las finalidades más importante de este evangelio: mostrar al Jesús como posible mesías predicho por los profetas en la antigüedad.

Más adelante, en el relato veremos a los acusadores persiguiéndole para señalarle de hacer todo lo que hace, desde y hacia la maldad, pero Jesús insiste que hace un bien a las personas. En sus últimas palabras a los fariseos y demás oyentes, se dirige en un lenguaje bastante oscuro al entendimiento de estos, pues lo hace en lo que llamamos clave escatológica, es decir, expresar con términos simbólicos y parabólicos una realidad que no puede decirse en palabras sencillas. En estas, trata de persuadirlos de que su actitud es intolerable e in-convertible, usando historias en las que los gentiles se encuentran por encima de la actitud de ellos. Además les señala su descontento por la forma de piedad judaíca. Situación que debió desafiarlos y enojarlos, pues cuando algo es novedoso e interrumpe abruptamente las enseñanzas fundamentales, éstas suelen ser rechazadas siendo satanizadas, antes que cuestionar si algo debemos repensar.

La comunidad mateana (1) intenta con esto, mostrar la diferencia que existe entre los que hacen parte de esta generación mala e infiel que buscan pruebas mágicas y espectaculares de él, para así calificar moralmente a quien por lo menos trabaja para el bien social (Jesús y los discípulos); la comunidad debe observar como se corrompen en aumento y distinguirse de estos perteneciendo a lo que el autor ha tratado de llamar por todo el libro indirectamente “la familia de Jesús”, descrita en nuestra perícopa (2).

Ahora bien, Jesús tenía una familia, por supuesto compuesta por papá, mamá, hermanos y hermanas, pero en este texto curiosamente sólo aparecen mamá y hermanos, diciendo que quizás papá o había muerto o no se había prestado para ir a interrumpir a Jesús con su labor. Si miramos bien en todo el texto y sus sinópticos (3) el protagonismo de José, el papá sustituto de Jesús había acabado después de su infancia, lo que nos deja percibir que es posible que José haya muerto. Según la tradición judía, al morir papá, pues quedaba o el hermano de José a cargo de Maria o el hijo mayor, en este caso Jesús. Señalando lo anterior de acuerdo a la viudez de Maria, es posible que esa forma de presentarse ante Jesús, en medio de su discurso no haya sido tan amable, ni tan bien vista ante éste, pues Jesús fue llamado a parte porque su familia queria “hablar con él”, palabras que suenan en términos de reclamo.

Incluso, en Mateo 12:47 nos dice que no entraron, es decir, no quisieron participar de lo que sucedía adentro y más bien, le esperarían aparte o afuera para que Jesús rindiera cuentas por algo. Es que sucede que en el modelo tradicional de familia judía era el hombre, el macho, el patriarca quien se encargaba de la familia en todas sus decisiones, es más,  la mujer no podría estar a cargo de la familia, sin “necesitar” con ello a un hombre o un padre, a esto se le llama sistema de familia patriarcalista o paternalista. Sin embargo, pareciera que Maria si se había encargado de la suya, y Jesús como posible célibe, todavía estaba bajo la casa de sus padres.

De modo que fue para Jesús tan incómodo, que terminó reaccionando de forma tan ofensiva como la familia al pedir que saliera del lugar, imponiendo su independencia de la casa de su padre sustituto; ya que un hijo no se iba tan fácil del seno de su casa, ni siquiera casándose, porque aunque tuviera una vida de adulto seguía al servicio del clan. Pero, hay algo más allá de este posible reclamo de la familia de él y la respuesta de Jesús, y sí, aunque nos sea difícil pensarlo, es posible que su familia haya sentido el abandono de Jesús. Y esta lejanía tenía un fin que Jesús quería sostener a través de sus palabras, sucede que alejarse de la estructura tradicional de fe o creencia de tu familia inicial, permitía escoger a una familia que la sustituyera libremente, es decir, otra familia, por eso Jesús a sus discípulos siempre les hablaba del compromiso de “dejar todo y seguirle” especificado en mateo 19:29-30 “y todo el que por mi haya dejado (familia)… recibirá cien veces más y heredará la vida eterna” y otros textos más.




Después de lo sucedido Jesús proclamó que tenía una nueva familia, no la que le dio la vida, sino la que él libremente había escogido, no era que intentara ser hostil con su familia de sangre, aunque se haya molestado, sino que estaba reafirmando su separación de la familia patriarcal, de la forma en la que el sistema le obligó a familiarizarse o fraternalizar. Vale decir que, esa rebeldía y osadía de Jesús des-estructuraba la familia tradicional e invitaba a reconstruir el modelo de familia. Jesús nos estaba diciendo que para ser familia no se necesitaba un modelo estructural, pues al señalar a sus discípulos como familia no se preocupó por qué función cumplen cada uno dentro del rol de familia, que no importa la hetero u homogeneidad de la familia, son familia, sin tener que necesitar de hecho de un padre como modelo único, pues la expresión “padre” es única de mateo y no común con los demás sinópticos, es decir, ni Marcos (3:35), siendo el primer evangelio escrito, ni Lucas (8:21) compartiendo texto Q con Mateo hablan de Dios como padre, sino solo se refiere a este como Dios; así que mateo nos introduce “padre” como su particularidad, pero no en el sentido jerárquico y actor dependiente de modelo de hacer familia, sino de la cercanía y fraternidad que adquirimos por medio de Jesús con ese padre común.

Esta actitud de Jesús por otro lado nos hace cuestionarnos ¿quién era entonces para Jesús familia y por quiénes estaría compuesta? Allí es donde el texto nos responde de manera sensacional, pues Jesús en el texto dice que él dirigió su mirada para luego señalar a quienes estaban sentados escuchándole atentamente: sus discípulos, añadiendo el autor una connotación interesante “aquí tienen a mi madre y a mis hermanos…”, expresión que genuinamente puedo calificar de apertura a formar parte de su familia, no es que Jesús haya cerrado la puerta con sus doce, no era la intención de la comunidad mateana, sino que quería decirle a quienes le escuchaban o leían que todo aquel que le considerase maestro, entonces sería su discípulo, que todo aquel que actuará como actúan los discípulos, que atienden las palabras de su maestro, que le escuchan, era considerado parte de la familia de Jesús, por lo tanto, el otro (a) debía ser considerado, mi hermano o mi hermana. Es por esto que me atrevo a decir, que todos los que escuchen al maestro y se consideren sus discípulos, es decir dispuestos a atenderlo y seguirle, hacen la voluntad de Dios, no importando su vida social, étnica, racial, género, orientación sexual, o demás, ellos y ellas son parte de nuestra familia, de la familia de Jesús. Entonces sí, existen otras formas de hacer familias y no sólo las que el sistema patriarcal nos dice que deben formarse o constituirse, que sí Jesús el cristo, abre la puerta a todos (as) para que sean nuestros hermanos y hermanas, quienes somos para cerrarlas, quienes somos para rechazarlos (las), si Jesús, des-estructuró el modelo o diseño “original” patriarcalista, entonces por qué la iglesia intenta seguir jerarquizado o institucionalizando lo que el mismo Jesús ha controvertido.

Concluyendo, el mismo texto (v.50) que leemos nos invierte el rol patriarcal, diciéndonos que no es el padre el primero en la casa, sino el último, no es el rol más significativo, al contrario, todos los roles en casa cobran importancia y llegan a ser parte de la propuesta de Jesús. Él no estaba rechazando a su familia original, solo quería enseñar que hay otras familias, que el se ha independizado de la forma tradicional, des-estructuralizándola, invirtiéndola e incluyendo a quienes quieran ser parte de esa nueva familia que el estaba organizando.

Como iglesias cristianas en Colombia (y el mundo entero) deberíamos abrirnos a nuevas formas de repensar nuestra fe, de abrir los espacios de nuestra fraternidad a todo aquel que quiera ser discípulo (a), como también a dejarnos de escandalizar por pensar que puedan haber nuevas formas de hacer familias, pues el mismo Jesús nos enseñó que el también hizo otra forma de familia, en la cual hacemos parte.

Adolfo Cespedes

Autor: Adolfo Cépedes Maestre Jr.
Teólogo – Corp. Universitaria Reformada
Facebook: https://www.facebook.com/Adolfo.cespjr

 

 

 

(1) Según varias corrientes teológicas, el Evangelio de Mateo fue escrito por una comunidad, denominada “comunidad mateana”.

(2) Perícopa (del griego περικοπη, pericopé, “corte”) la denominación de cada uno de los pasajes de la Biblia que han adquirido gran notoriedad por leerse en determinadas ocasiones del culto religioso. Tomado de Wikipedia: https://es.wikipedia.org/wiki/Per%C3%ADcopa (última vez visitado, 02 de septiembre de 2016)

(3) El término «sinóptico» proviene de los raíces griegas συν (syn, «junto») y οψις (opsomai, «ver»). La palabra «sinóptico» indica que los contenidos de estos tres evangelios pueden disponerse para ser «vistos juntos», bien en columnas verticales paralelas, bien en sentido horizontal. Tomado de Wikipedia: https://es.wikipedia.org/wiki/Evangelios_sin%C3%B3pticos (última vez visitado, 02 de septiembre de 2016)

3 comentarios en “El modelo de familia en Jesús: una des-estructuración de la tradición

  1. Aunque también dijo Jesús, que: El hombre dejará a su padre y a su madre y se unirá a su mujer y serán una sola carne. Esto nos lleva a entender que el matrimonio y la familia empiezan con una pareja, ambos se complementan, no son iguales, porque de serlo no se complementarían. Y aunque no estoy en contra de las personas que se identifican en una relación homosexual, pueden tener una unión legalizada, pero jamás se llamará matrimonio, porque no pueden generar vida nueva, pueden tener niños adoptados, pero de esa unión no surge la vida, por eso no creo sea matrimonio. También ellos son hermanos nuestros con derechos como todos los demás, nadie los está segregando, sólo digo que eso no es matrimonio como tal.

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