Serie: Sexo, virginidad y matrimonio; una destrucción teológica – Parte 1

No sabemos lo que realmente pasaba
en las camas del mundo antiguo,
de la Biblia y su entorno.
(Oliver Dyma)

El mundo protestante latinoamericano ha sostenido que el modelo de noviazgo y matrimonio de los tiempos de la Biblia es aplicable hoy en día. Esto va acompañado de la bella promesa del “felices para siempre” que aparece al final de las películas de Disney.

Esta visión de la pareja ideal ayuda a generar vínculos fuertes y le apuesta a relaciones estables y duraderas, que es con lo que la mayoría soñamos.

Sin embargo, con este mismo ideal se llega a oprimir a muchas personas, quienes sienten que no serán felices si no se casan, que no pueden lograr una vida plena si no alcanzan matrimonio, o que su vida fracasa porque se divorcian.

¿Pero es aplicable el concepto del matrimonio bíblico a nuestro tiempo? ¿Podemos sostener relaciones como la que sostuvo Abraham con Sara (y Agar), o David con alguna de sus esposas?

¿Las relaciones sexuales sólo son posibles dentro del matrimonio? ¿Ocurrió en todos los casos, dentro del mundo bíblico, que las personas llegaran vírgenes a la boda, y esto les garantizara la plenitud?

¿Es absolutamente imposible que una persona pueda divorciarse, si su vida de pareja comienza a destruir su integridad personal o la de sus hijos?

En esta serie de textos cortos, exploraremos algunos casos bíblicos, tanto narrativos como poéticos, y también legales, para comprender el fenómeno del matrimonio en el Antiguo y el Nuevo Testamento, y para destruir el ideal de matrimonio “Disney” que nos han tratado de vender en muchas iglesias.

Sexo: placer, no legalidad

En las Escrituras judeo-cristianas, es evidente que la sexualidad fue creada para el placer. Pero el matrimonio era algo diferente: un constructo para garantizar la reproducción y preservación de los clanes.

El libro del Génesis muestra a Adán y a Eva en el huerto del Edén, disfrutando del delirio de su sexualidad paradisíaca: “Estaban ambos desnudos y no se avergonzaban” (Gen 2,25).  Erotismo originario, experiencia de descubrimiento de sí y del otro, exploración espiritual que nace de la sexualidad. Todo esto, sin que haya una ceremonia formal, ya está bendecido por Dios.






En este mismo libro se cuenta la historia de la boda de Isaac y Rebeca (Gen 24). La narración no habla de un matrimonio legal, con un sacerdote, ni mucho menos ante un escriba. Rebeca recibe la bendición de su familia, viaja a conocer al novio; y lo primero que hace, al verlo, es entrar a la tienda del patriarca y “amarse” con él (Gen 24,67), con la connotación sexual que expresa el verbo hebreo ‘aheb’.

Otro caso, aún más atrevido, es el de Rut, quien tiene relaciones sexuales con Booz antes de contraer matrimonio legal. La mujer, junto a Nohemí, desarrolla una estrategia para seducir al hombre: después de la jornada de trabajo, cuando él ha comido y bebido, ella se mete a su cama y el amor acontece:

A la medianoche se estremeció aquel hombre, se dio vuelta, y descubrió que una mujer estaba acostada a sus pies. Entonces dijo: -¿Quién eres? Ella respondió: -Soy Rut, tu sierva; extiende el borde de tu capa sobre tu sierva, por cuanto eres pariente cercano. Dijo Booz: -El Señor te bendiga, hija mía; tu segunda bondad ha sido mayor que la primera, pues no has ido en busca de algún joven, pobre o rico. Ahora, pues, no temas, hija mía; haré contigo como tú digas, pues toda la gente de mi pueblo sabe que eres mujer virtuosa (Ruth 3,8-12).

La palabra “acostarse a los pies” es un eufemismo para decir: “acostarse bajo sus cobijas” o “metérsele a la cama”. El vocablo hebreo shkb implica “disponerse para la cópula”. La expresión “se estremeció” (harar), que es la reacción de Booz, también indica un movimiento de placer, como respuesta corporal ante las acciones de Rut. Además de esto, y tal vez lo más llamativo, es que Booz evoca a Dios y bendice a Rut por lo que ella le está haciendo bajo las cobijas -aún no han contraído matrimonio-, y la llama “mujer virtuosa”.

El Cantar de los cantares es un libro poético erótico, que expresa el valor del encuentro carnal de una pareja, sin importarle si ya están desposados por lo civil o por la iglesia, conceptos que no existían en la antigüedad.

La expresión “esposa mía”, también puede traducirse como “novia mía”. El texto sugiere que ella vive en casa de su madre, y se escapa en las noches para encontrarse con su amado (Cnt 3,1-4). Puede ser que sean apenas novios, puede ser que estén comprometidos; o que ya estén casados. No lo sabemos a ciencia cierta.

Ya la versión griega de la Septuaginta trata de suavizar los fuertes contenidos eróticos, el vaivén de movimientos de este libro, haciendo traducciones incorrectas. ¡Ni qué decir de las interpretaciones monásticas posteriores, que dicen que Cantares solamente es una metáfora del amor de Cristo y de la Iglesia! Nada más desacertado. Incluso entre los exégetas católicos actuales, como Víctor Morla, es sabido que el Cantar es un libro de poemas amatorios, y que de allí se desprende una teología de la carne. También biblistas protestantes, como Elsa Tamez, lo interpretan a modo de una lúdica de pasión y gozo, en resistencia al control de los cuerpos que tratan de imponer las instituciones.

La terminología de Cantares es sensual. Alude con frecuencia y de forma siempre positiva al cuerpo: el rostro (7,5.9), los ojos (1,15; 4,1), los brazos (8,3), la boca (1,2), los labios (5,13), el paladar (2,3; 7,9), la lengua (4,11), el cuello (4,4), la figura (5,15), los muslos (7,2), las nalgas (7,1), el vientre (7,2), los senos (7,7), la vagina (sorer- que mal se traduce por ombligo, 7,2; o también “las entrañas, que es la misma vagina 5,4,14).

El encuentro de los cuerpos es una fiesta. El amor va unido al deseo y la alegría. Los sentidos juegan un papel preponderante. Las metáforas poéticas desbordan sensualismo. Los senos son viñas (1,13). Si el amado es un manzano, ella prueba de su “fruto” (2,3). La amada es un huerto; sus brotes, sus pechos; el pozo de aguas vivas que fluyen se ubica en un pequeño monte al sur de su geografía (4,12-15). La invitación a despertar alude la excitación, cuando él quiera, cuando ella quiera, no cuando se los impongan (8,5).

La Biblia presenta la sexualidad humana como un poder grande y atrayente, creada por Dios para el placer. El matrimonio legal es de otra naturaleza, no pensado para el goce, sino para la regulación de la natalidad y la distribución del trabajo.

Lea aquí la Segunda Parte

juan-esteban-londono Por: Juan Esteban Londoño
Filósofo – Teólogo / Escritor
e- mail / ayintayta@gmail.com

14 comentarios en “Serie: Sexo, virginidad y matrimonio; una destrucción teológica – Parte 1

  1. Su lectura de la Biblia en este tema, parece ser honesta pero desafortunadamente una lectura mal realizada, y con un sesgo notable hacia lo que usted quiere concluir.
    De hecho usted empieza con una cita bastante “extraña” (por decirlo menos). “No sabemos lo que pasaba en las camas del mundo antiguo…” Pues pasaba lo mismo que pasa hoy, desde el disfrute del sexo en el matrimonio, hasta orgías y homosexualidad en las calles y delante de niños. Me queda la duda que es lo que pasa por la mente de alguien que dice esto, es curioso, es hasta gracioso.

    Pero bueno, el tema que usted propone es extenso y se necesitaría más tiempo y espacio para la escritura, así que si usted lo permite más adelante lo puedo concluir.
    Sin embargo, por ahora le comparto:
    1. El hecho que hombres de la Biblia no hayan cumplido lo que Dios exige en su palabra del matrimonio, no quiere decir que Dios lo aceptara, o lo admitiera. De hecho la Biblia muestra que varios de los hombres que Dios llamó eran hombres que no cumplían LA LEY de Dios y eso no quiere que Dios lo admita como válido.
    2. Completando el punto anterior, usted parece concluir “si en la Biblia hay historias de sexo fuera del matrimonio, entonces Dios lo valida” Conclusión errada.
    3. Usted destaca un punto que SI es claro en la Biblia y que Dios aprueba: el sexo en el matrimonio es para el disfrute de la pareja y no solo para procreación (tema que confunde a mucha gente),
    4. La ley de Dios, cobra verdadero sentido con Jesús. Este sí que es un tema extenso, pero por ahora le comparto las palabras de Jesús mismo: “No penséis que he venido para abrogar la ley o los profetas; no he venido para abrogar, sino para cumplir” Mt 5:17
    5. Estudiar La Carta a los Romanos de Pablo, ayuda a entender este tema de la ley y su objetivo claramente, aunque complejo.
    6. Su análisis, parece falto de una exégesis y de principios básicos de hermenéutica.

    Muchas gracias por permitir este espacio para discusión.

    • Jaime Rodriguez, gracias por su comentario. Escreveu melhor do que eu gostaria de ter feito. O artigo desperdiça séculos de desenvolvimento teológico acerca do matrimônio já incorporado ao Magistério da Igreja. Desperdiça a cereja do bolo, que são as catequeses de João Paulo II sobre a sexualidade e o matrimônio na chamada Teologia do Corpo, que me ajudaram imensamente a encontrar ordem e sentido em toda a teologia do matrimônio, especialmente na compreensão da sexualidade no plano divino.

  2. Siempre he tenido esa duda, porque un matrimonio legal funciona exactamente igual a uno en unión libre, importan las personas, su lealtad la una a la otra, su relación en sí y con Dios, yo creo que Dios bendice igualmente la una a la otra.
    El sexo como tal, y lo que involucra al acto no sería pecado, sino más bien la intención. Como el de ser infiel a su pareja, esa es una traición también. Pero, a que se le llama fornicación?
    Según lo que leí, se trataría de relaciones fuera del vínculo matrimonial pero también el que se realiza con trabajadoras sexuales (por dinero). Yo creo que una persona promiscua sería un fornicario.

  3. Bueno Juancho como siempre un escrito que levanta polemica. Obvio muy bien argumentado. Pero la primera pregunta que a mi en lo personal me surge es, si la Biblia da vía libre a la genialidad sin haberse dado el matrimonio, estonces los textos que claramente condenan la fornicación y el adulterio a qué se refieren o que hacemos con ellos?. Sería bueno también mirar esa parte

  4. Excelente su texto, gracias por compartirlo.
    Una sola aclaración, cuando usted habla de vagina, en realidad lo que debería decir es vuelva, recordemos que vagina son los miembros internos y la vuelva lo externo; precisamente a eso hace referencia CANTAR.

  5. Aunque me parece un texto informativo, durante la lectura tiende a generar una opinión que a mi parecer tiene un hueco enorme y es que, todo lo que has dicho tiene fundamentos historicos y teológicos que lo respaldan, sin embargo me parece que el texto hace alusion al “no matrimonio” para una vida sexual de pareja, el acto, la tradición, o la ceremonia del matrimonio, no es biblico como lo afirmas, sin embargo pienso que si revisamos el libro de Romanos, podemos encontrar el tema acerca del respeto a la autoridad, entonces comprendemos que si, la ceremonia del matrimonio sea civil o eclesiastico es eso, una ceremonia.
    Sin embargo entendemos que dentro de nuestro contexto es importante esta “ceremonia” no solo para una regularización de natalidad sino también un mandato de Dios.

  6. Este artìculo està muy bien, es verdad, yo he buscado los origenes del matrimonio y lo que encontrè, es que fueron los terratenientes, que empezaron a casar a sus hijos, que a veces ni se conocìan, por medio de un contrato, y era una cuestiòn econòmica, y para asegurarse los hijos de este nuevo matrimonio, para el trabajo en los campos.Todavìa actualmente en la India los padres matan a las bebès niñas, por que son pobres y no tienen dote para entregarlas en casamiento. Las jòvenes de familias ricas de India y Medio Oriente, las casan cada vez màs niñas, a los 10 años algunos padres ya las casan, con hombres adultos de dinero. Expreso esto, por que la Biblia, viene de manuscritos y tradiciones orales de Medio Oriente, y de allì proviene el Cristianismo. Lo mismo pasa con el Budismo. Las grandes Religiones que actualmente sobreviven, Judaismo, Cristianismo, Islamismo y Budismo, son todas de Oriente. Es decir, que el matrimonio legal y religioso, por amor, comenzò en Europa, no sè en que siglo, por que los Reyes de Francia, Inglaterra etc. tambièn casaban a sus hijos, por razones econòmicas y no por amor de los contrayentes. En realidad no hace tanto tiempo, que los matrimonios se celebran por amor y voluntad de dos jòvenes. Ahora vemos que esto, en las nuevas generaciones, està llegando a su fin. Ahora lo que cita este Biblista es a varios hombres, que disfrutan con sus esclavas y amantes. Y las mujeres??? Le preguntarìa a este Biblista si hay casos de mujeres en la Biblia, que disfrutaran con sus esclavos y amantes, debe haber muchas, pero si las descubrìan las lapidaban. Y cual es en verdad, entonces el proyecto de Dios. El matrimonio entre un hombre y una mujer, para la reproducciòn? o el amor entre los contrayentes, hasta que dure, como ocurre ahora, sin papeles, ni religiones. Esto ùltimo parece màs natural. Pero y los hijos? Son aplicables los antiguos principios a la actualidad? con la responsabilidad de la crianza y educaciòn de los hijos,el trabajo, la independencia econòmica de las mujeres, sus derechos al disfrute de la sexualidad, igual que los hombres etc. etc.? Como se resuelve todo esto ahora? Todo esto que nos ha llegado de las costumbres de Oriente, como lo resolvemos en Occidente??

  7. Por que el sexo es malo? Por que, sí la pareja esta de acuerdo muchas prácticas sexuales son consideradas como malas? Es lo más común hablar de estos temas y me imagino que en la antigüedad también. Ademas que es el matrimonio?, es un papel, un permiso legal reconocido por el Estado para tener sexo.

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