Quod non assumptus, non redemptus; «lo que no es asumido, no es redimido»

Alguien en facebook me retó por un post que publiqué, en el que afirmo que el texto bíblico en su interior contiene contradicciones redaccionales. Me “exigió demostrarle” la verdad del asunto. Lo hizo de una manera tan altanera y soberbia, que preferí tomar distancia. Él interpretó mi reacción como si yo careciera de elementos para argumentar. Decidí guardar silencio porque mi interés solo radicaba en compartir un parecer, no en agredir a alguien. Algunas personas, por ese tipo de actitudes, se pierden de la posibilidad de construir discursos, de aprender en común, de abrir la mente a nuevas posibilidades y descubrir novedades en el texto que tanto aman y admiran. Sigue leyendo