Serie: Sexo, virginidad y matrimonio; una destrucción teológica – Parte 3

Virginidad: la mujer, un producto

En el mundo antiguo, la virginidad no era un asunto de pureza espiritual o moral. Se trataba de un asunto jurídico o un bien de consumo, un negocio, ya que el matrimonio era un contrato.

Las palabras hebreas para hablar de “virgen” son almah, betúlah y na’aróh; en griego es parthénos.

Siempre están referidas a las mujeres: la virginidad de los hombres no interesaba.

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