¿Está dispuesto a leer de todo?

Esta es justamente una de las primeras preguntas que hago a mis estudiantes. Considero las palabras de 1 Tesalonicenses 5:21: “Examinadlo todo y retened lo bueno”, uno de los consejos mas sabios de la Biblia. Es verdad que su contexto inmediato son las profecías, pero las palabras de Nicodemo en defensa de Jesús: ” Juzga nuestra Ley a un hombre si primero no le oye, y ve lo que hace?”, en combinación con el texto de Pablo nos proveen un principio para la reflexión general.

Este artículo no será sobre un tema teológico particular, como hasta ahora el resto de mis publicaciones en Locademia. Todos los temas pueden surgir de esta aportación. Recuerdo que cuando el internet era una red del uso exclusivo del Pentágono, y nuestro acceso a fuentes de información dependía exclusivamente de libros, periódicos, revistas, televisión y radio; en la Iglesia se nos decía que no leyéramos literatura de otros grupos religiosos ni escucháramos a sus adherentes. La prohibición de ver televisión tenía que ver también con eso. No querían que miráramos hacia otro mundo que aquel que conocíamos. Era una herramienta de control, para que no pudiéramos ver nada más allá de lo que nos habían enseñado. Era una restricción injusta, de hecho. En el discurso eclesiástico de muchos concilios, se llegó incluso a desalentar la preparación académica.

Pero lo asombroso e inexplicable es que muchas de las mismas personas que alzaron con la razón y la justicia de su lado, voces de protesta por esto, se han limitado a sí mismas de la misma manera, y también lo han intentado con los demás.

Debería tenerse como un precepto lógico, que si usted quiere refutar una opinión, lo primero y más efectivo a hacer es escucharla con cuidado. Y hace mucho que vengo compartiendo en mi muro uno de mis más preciados descubrimientos. Parece providencial que la gente suele tener la refutación más contundente de sus prejuicios, nada menos que en su propia literatura.

Cuando comencé a tomar clases de Escuela Dominical en la Iglesia, lo único que tenía a la mano era la Biblia y el expositor. Y en las librerías cristianas de Puerto Rico, donde casi toda la literatura viene de Estados Unidos, era difícil encontrar algo que no fuera fundamentalista y dispensacionalista. Los libros con teologías alternas a eso, aún escasean.

El Dispensacionalismo nos enseñó que Dios sólo quería en un principio salvar a Israel, y que decidió extender el plan de salvación a otras naciones cuando los israelitas rechazaron a Jesús como Mesías; que la Iglesia entonces era un paréntesis en el plan divino como había dicho C. I. Scofield en su Biblia de estudio. Esta idea de entrada me pareció discriminatoria y sin sentido, pero leí en el expositor que usábamos en la Escuela Dominical: “El Antiguo Testamento está lleno de referencias a la salvación de los gentiles” (El Alumno Pentecostés, tomo 2, marzo-agosto de 1988, pagina 12).

Se nos decía que una mujer debía obedecer siempre a su marido, aún cuando este le prohibiera quedarse hasta el final de los cultos (todavía me da coraje recordarlo). Sin embargo, el mismo tomo de la misma fecha, ya había dicho en la pagina 9: “En la cruz desaparecen todas las diferencias que dividen a las personas, ya sean sociales, raciales o de sexo; pues en Cristo todos somos uno”. Ya he citado muchas veces, cómo en la lección 12 del 23 de mayo de 1992, este mismo expositor pentecostal, a la vez que declara la homosexualidad, una desviación, cuestiona la traducción de “afeminado” en 1 Corintios 6:9.

El tenor general de estos expositores era acorde con las doctrinas oficiales, pero de vez en cuando se reconocía algún hecho que contrastaba con lo que se enseñaba en las iglesias. Pero, ¿ha ocurrido lo mismo con la literatura de otros movimientos? Hoy tenemos libre acceso a literatura del extremo opuesto. Tenemos por ejemplo, la antología de lecturas ateas compilada por Christopher Hitchens bajo el titulo (en la edición en español) “Dios no existe”. En ingles se llama: “The Portable Atheist”. El capitulo 39 contiene un ensayo de la profesora atea Elizabeth Anderson, quien después de señalar textos genocidas y patriarcales en la Biblia, reconoce que la misma también tiene enseñanzas positivas. Dice ella:

“Mi conclusión es que no hay ninguna manera de aislar o restar importancia a las implicaciones morales reprensibles de estos pasajes bíblicos. Deben ser rechazados categóricamente, como enseñanzas morales falsas y depravadas. Los teístas moralmente decentes siempre lo han hecho, pero aun así insisten en que se pueden rescatar muchas enseñanzas morales valiosas de la Biblia. Ellos se quejarían de que el muestrario de lecciones morales bíblicas que he citado anteriormente es tendencioso. Me apresuro a admitirlo. La Biblia contiene muchas enseñanzas morales admirables, algunas de las cuales van incluso mas allá de las normas morales obvias que reconocen todas las sociedades, como contra el asesinato, el robo, la mentira, etc… Amarás a tu prójimo como a ti mismo, resume concisamente el punto de vista moral. La Biblia tiene la valentía de extender esta enseñanza a los oprimidos, exigiendo no solo decencia y caridad hacia los pobres y discapacitados, sino que la estructura de los derechos de la propiedad tenga en cuenta la necesidad de que nadie se quede sin tierras, ni se vea oprimido por las deudas. (Deut. 15 y Lev. 25:10-28) Aunque los detalles de esto ultimo no tengan mucho sentido económicamente (por ejemplo, cancelar las deudas cada 7 años impide que se tomen prestamos a mas largo plazo), la idea general que es necesario estructurar los derechos de la propiedad para que nadie sufra opresión es sensata. Estas enseñanzas morales no solo estaban muy adelantadas para su época, sino que mejorarían drásticamente el mundo si se pusieran en practica hoy dia.” (Christopher Hitchens, Dios no existe, paginas 469-470, Tercera edicion, Debolsillo, 2011, Barcelona).

Muéstrele esto a ateos que dicen en paginas de Facebook que la Biblia es “100% shit”. No son todos los ateos pero he leído esta vulgar barbaridad incluso de personas con grados doctorales de universidades reconocidas. La ignorancia es atrevida y el prejuicio siempre está basado en ella.






Vemos al ícono del Feminismo, la fundadora del movimiento feminista europeo del siglo pasado, atea también, y luego de señalar los textos patriarcales declarar: “Paradójicamente será el Cristianismo el que proclame en cierto grado, la igualdad del hombre con la mujer”. (Simone de Beauvoir, El Segundo Sexo, pagina 173, Debolsillo, México, 1999). Muéstrele esto a las feministas ateas (no son todas las feministas ateas) que dicen que hay que quemar Biblias. Otra vez, la ignorancia es atrevida.

La pregunta del comienzo de este articulo: “¿Está dispuesto usted a leer de todo?”, que todos mis alumnos de Seminario deben responder afirmativamente, se la extiendo a mis lectores, porque los datos a veces se encuentran en los lugares más inesperados. Y es una gran herramienta para educar a las masas que tan urgentemente lo necesitan, buscar el dato que queremos que sepan en el material de lectura que les gusta, para despertarles el interés por explorar el tema en fuentes mas formales y académicas.

En la revista Cosmopolitan, por ejemplo, del 9 de febrero del 2010 con la foto de Jessica Alba en la portada, hay un artículo muy documentado en la pagina 70, sobre la vida del psicólogo Carl Gustav Jung. Allí se menciona su tesis doctoral de 1902 en la Univ. de Zurich, titulada: “Acerca de la psicología y patología de los llamados fenómenos ocultos”, su visita a Freud en Viena en 1907, año en que fue elegido como presidente de la Asociación Psicoanalítica Internacional, el nacimiento de su hija Ágata el 28 de diciembre de 1904, y de su hijo Franz el 28 de noviembre de 1908, su trabajo en el Hospital Neuropsiquiátrico de Burgholzi bajo la tutela del Dr. Eugen Bleuler, entre otros muchos datos.

Estar dispuestos a leer de todo, nos ayudará a comprender mejor las ideas de los demás y a conocer mejor al ser humano detrás de ellas. Cierto famoso evangelista dijo en una reflexión hacia el final de su ministerio, en contraste con la actitud de colocar los dogmas religiosos por encima del ser humano:

“Hoy día las iglesias han cometido un error: han puesto la fe como el puntal que las sostiene. ‘Dime cuánto crees y sabré si eres un buen cristiano’. Las iglesias se han ido convirtiendo en un rito de creencias que aunque son necesarias, han sido llevadas a tal punto que han sustituído al que debe ser el verdadero puntal: el amor.” (Yiye Avila, Perfecto Amor, pagina 14, Editorial Carisma, Miami FL, 1996).

julio

Por Julio Álvarez Rivera
Teólogo – Profesor
Facebook / Ministerio Juan 17:17

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