Depresión: más allá de la demonización (Parte 1)

Una de las falencias que más se encuentra en las iglesias evangélicas, es la falta de conocimiento sobre temas mentales, de depresión y otras enfermedades, pues muchos de los líderes no tienen los estudios necesarios para abordar estas problemáticas, y se aventuran haciendo de los feligreses un caos total.

Dentro de muchas iglesias, exteriorizar las emociones es algo “mal visto”, pues el cristiano debe ser “Santo”; y cuando va con el pastor a compartir su problema, éste le dice que “está siendo tentado” (claro, si bien le va); en casos más fuertes y que he escuchado en mi consultorio, el pastor culpa al feligrés de alejarse de Dios por tener este tipo de enfermedad, ¡tremenda estupidez! Pues esto sepulta más al miembro de la iglesia, pues el “líder, no se equivoca, o está más cerca de Dios”. Sigue leyendo

¿Es realmente posible un diálogo interreligioso desde una perspectiva cristiana?

«El modelo colonialista de iglesia ha causado mucho daño y ha sido instrumental para los imperios, y ahora multinacionales. Para tener un modelo de iglesia ecuménico, multicultural, y en relación con otras comunidades de fe tenemos que cambiar paradigmas y desechar la idea de que la predicación evangélica se refiere única y exclusivamente a “salvar a los perdidos/as, de ganar almas para cristo”, de hacerles repetir oraciones e irnos con el sentido de satisfacción porque nos creemos pequeños “mesías”.

Este énfasis enfermo en “convertir” tiene como base la idea de que el cristianismo es superior y que todo el resto del mundo que no es cristiano DEBE convertirse a nuestra determinada religión para “salvarse”. Este modus operandi es invasivo, arrogante, y colonialista, y crea y creó ya mucho daño como herramienta para la asimilación forzada a la cultura occidental judeo-cristiana. La historia está llena de ejemplos de divisiones, genocidios y guerras a causa de la obsesión por lograr el monopolio de la verdad que conlleva la sed del monopolio del poder…» (1)

Esther Baruja

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Cristianos y LGBTI: Un parecido razonable

Toda mi vida he sido parte de la iglesia cristiana evangélica. Es una comunidad que conozco muy bien.  Si me preguntan por predicadores o cantantes cristianos, consigo dar muchos nombres y una pequeña reseña de sus vidas. Conozco la jerga y modas evangélicas. Aunque no soy un experto en historia de la iglesia, puedo hablar de algunos hechos relevantes de esta y describir los movimientos y denominaciones principales. Sigue leyendo

¿Está dispuesto a leer de todo?

Esta es justamente una de las primeras preguntas que hago a mis estudiantes. Considero las palabras de 1 Tesalonicenses 5:21: “Examinadlo todo y retened lo bueno”, uno de los consejos mas sabios de la Biblia. Es verdad que su contexto inmediato son las profecías, pero las palabras de Nicodemo en defensa de Jesús: ” Juzga nuestra Ley a un hombre si primero no le oye, y ve lo que hace?”, en combinación con el texto de Pablo nos proveen un principio para la reflexión general. Sigue leyendo

Del sadomasoquismo en el cristianismo – Parte 3: Desactivar la violencia sagrada

Para comenzar a desactivar la violencia instrumentalizando a nuestro favor la Sagrada Escritura y el pensamiento teológico, señalemos el “principio protestante” que nos recuerda Paul Tillich: solo Dios es absoluto, nada en este mundo es sagrado (Tillich: 1974; cf Barth, [1921] 2002: 126).  Sólo la enorme trascendencia de Dios es sagrada, todo el resto del mundo, es eso, mundo (Bultmann, 1970: 215-234): no hay sistema político o económico, dogma, persona o espacio que sea en sí mismo sagrado pues no existe más que un solo Dios. Por tanto, agarrándonos de este recurso monoteísta cual clavo ardiente, la violencia nunca es sagrada. Sigue leyendo