El fuego del Señor – Teoficción

Al término del culto habían varias personas reunidas en la entrada de la iglesia “Cristo para las Multinacionales”, en un barrio pobre de la capital de Buenos Aires. Y Jesús mirando a los ojos a cada uno de los que estaban allí, al tiempo que guardaba en su bolsillo trasero el listado de los lugares donde debía ir a reclutar más discípulos, les dijo en voz muy alta:

—Pero ahora, el que tenga un celular, que lo lleve consigo, necesito saber bien la posición de cada uno de ustedes, y el que no tenga un encendedor, venda su notebook y compre uno.






Esto sucedió mientras se escuchaba de fondo a los salmistas cantar; “Te alabaré mi buen Jesús” de Camilo Montenegro.

En eso el discípulo que vivía con él recordó lo que estaba escrito: “y con los transgresores fue contado”. Y se le llenó el corazón de orgullo al ver a su amado tan decidido a incendiar todas las iglesias y edificios, todas las instituciones donde se concentraba el poder del enemigo, donde se producía y reproducía la maldad, la injusticia y toda clase de opresión.

Por: Rodrigo Ferrando
Escritor / Observador Teológico
E- mail: desaferrandonos@gmail.com

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