Somos hechos justos cuando somos justos

El texto en el cual me voy a enfocar se encuentra en Romanos 5: 1.  La versión Reina-Valera dice “Justificados, pues, por la fe, tenemos paz para con Dios por medio de nuestro Señor Jesucristo.”[1] Sin embargo, utilizaré la traducción de Theodore Jennings en su libro “Outlaw Justice” que dice “Por lo tanto, como es a través de fidelidad (o lealtad) que nos hacemos justos, nosotrxs tenemos paz con Dios a través de nuestro líder, Joshua, el mesías.”[2]

Yo nací y crecí en un ambiente de tradición cristiana.  Cuando mi madre y mi padre se casaron, ambos decidieron comenzar a asistir a la Iglesia Cristiana (Discípulos de Cristo) en Puerto Rico. Para aquellas personas que no conocen, la denominación en Puerto Rico decidió separarse de la denominación en Estados Unidos y Canadá por diferentes razones. Debido a esto, hoy son dos denominaciones diferentes con el mismo trasfondo.

En el año 1933, cuando la gran depresión estaba en su peor momento, la Iglesia Cristiana (Discípulos de Cristo) en Puerto Rico experimentó lo que se denominó como un avivamiento. En este avivamiento, de acuerdo a las historias de personas que vivieron esa experiencia, muchas personas hablaron en lenguas, se experimentaron profecías, y otras manifestaciones. Muchas iglesias en ese momento experimentaron a Dios de una manera en que los/as misioneros/as no entendieron.

En este momento histórico la Iglesia en Puerto Rico entro en relación también con otro movimiento que estaba en crecimiento que es el movimiento pentecostal y/o carismático.  Por lo tanto, me atrevo a decir que esta denominación es hoy litúrgicamente hablando, una mezcla entre la tradición reformada y la tradición pentecostal, y que la experiencias van a variar dependiendo de las iglesias locales que se visiten. Yo, me crie en una iglesia que se encontraba en la ambivalencia de ser carismática y tener una liturgia alta (high liturgy).

Ahora bien, se nos decía que para ser salvx tienes que aceptar a Jesucristo como tu señor y salvador. Cristo es el único que salva, y que tienes que aceptarlo públicamente. Luego tomas las clases de bautismo y nuevxs miembros, te bautizabas y “tan tan”, comenzabas a ser parte de la iglesia o el cuerpo de cristo. Si eras parte de la iglesia protestante en Puerto Rico, proclamar esta idea de aceptar a cristo como salvador para ser salvo es muy común. Eres salvx si aceptas a cristo. Muchas iglesias, no solamente Discípulos de Cristo, se proclamaban como Cristocéntricas, donde Cristo era el centro.  Muchxs Pastorxs dicen, “¡yo predico a Cristo!”

Tristemente, este entendimiento de Cristo puede llevarnos a convertir a Cristo en una celebridad.  Vivimos en una sociedad donde el faranduleo mantiene a las personas ocupada con los chismes y escándalos de celebridades. Las personas aman hablar de Kim Kardashian, Kanye West, el payaso ese que vive en la Casa Blanca, o en Nueva York. Las personas en esta sociedad aman a las celebridades y la iglesia ha convertido a Cristo en una celebridad. Las iglesias se han convertido en el show de farándula de cristo.  Donde solo tienes que creer en Cristo. Si crees en Cristo todo está bien.  Solo necesitas a… Cristo. Todo lo que tienes que hacer es…Cristo.  Predicamos más a la celebridad de Cristo en vez de predicar lo que Cristo predicaba; de actuar como Cristo actuaba; de amar como Cristo amaba; de tocar como Cristo tocaba; de relacionarnos con la otredad como Cristo se relacionaba.

La versión tradicional (Reina-Valera) como leímos anteriormente dice, “Justificados, pues, por la fe, tenemos paz para con Dios por medio de nuestro Señor Jesucristo.” Con esta traducción hacer de Cristo una celebridad es muy fácil. Solo lo que tienes que hacer es creer, y lo que hacemos es relacionarlo todo con nosotrxs…todo es sobre nosotros (individualismo). Es todo sobre nuestro corazón. Si nuestro corazón está en la ruta correcta, lo demás no importa. En otras palabras, si tu corazón está en la ruta correcta, no importa si no haces justicia, si no eres justo, porque eres hechx justx (justificadx) por la fe. No importa si te practicas o te haces cómplice en el racismo, sexismo, transfobia, homofobia, abelismo,[3] discriminación a personas de edad avanzadas u otro tipo de discriminación, pero no importa…lo importante es que tengas fe.






Ahora bien, si utilizamos otra posible traducción como fidelidad o lealtad las cosas cambian. Ser leal al mesías, significaba vivir de acuerdo a como el mesías predicaba. Significaba vivir como el mesías vivía.  Ser fiel o leas es mucho más que simplemente creer; significa que uno representa a Jesús con nuestras acciones. Por lo tanto, ser leal mueve la fe (interna o individual) a la acción (externa) en la relación entre yo y la otredad—el otro, la otra. Cuando hablamos de fidelidad se refiere a relacionarnos con lxs más pequeñxs; es relacionarnos y reconocer nuestros privilegios, significa admitir cuando estamos errados como Jesús lo hizo en Marcos 7, en la historia de la mujer Siro-fenicia. Tener fidelidad a Cristo es entender que no todo es sobre nosotros y confiar (creer) y reconocer las experiencias de la otredad.

Ignacio Ellacuría llamaba a lxs más pequeñxs/lxs pobres el pueblo crucificado, él decía que ellxs eran la continuación histórica de Cristo.  Por lo tanto, al hablar de fidelidad hacia Cristo significa ser fiel con las personas pobres, significa ser fiel con las personas oprimidas y entrar en relación con esas personas que viven experiencias diferentes a las nuestras.

Es en este sentido que “nosotrxs tenemos paz con Dios a través de nuestro líder, Joshua, el mesías.” Cuando dice que es a través de nuestro líder Joshua o Jesucristo, recibimos paz porque, en primer lugar, actuamos como Cristo actuaba, pero al mismo tiempo estamos actuando entrando en una relación con la continuación histórica de Cristo, lxs más pequeñxs. Cuando comencemos a actuar en fidelidad a Cristo podremos decir que si habrá paz con Dios; habrá paz con Cristo, habrá paz con nosotrxs mismxs; habrá paz con la otredad; habrá paz con la creación de Dios. Nosotrxs somos hechxs justxs cuando somos justxs, cuando actuamos con justicia viviendo en relación con lxs más pequeñxs…Aunque nos cueste la vida.

Foto Portada

Por: Eddie A. Rosa Fuentes

Maestría en Divinidad del Seminario Teológico McCormick en Chicago. Doctorando en Teología en la Escuela Luterana de Teología en Chicago.

Facebook: Jang Daesik

 

[1]  Versión Reina-Valera 1960 en el sermón original utilicé New Revised Standard Version (NRSV).

[2]  Mi traducción de; Jennings, Theodore, OutlawJustice: The Messianic Politics of Paul (California: Stanford University Press, 2013), 82.

[3] Discriminación a personas con discapacidades. Utilizo el término discapacidades por motivo de comprensión del lector, sin embargo, prefiero utilizar personas con diferentes habilidades.

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