Vírgenes que viajan, indios que gritan. Espectropoéticas camperas de lo sagrado en el secano de Lavalle

Salir a campear, andar en el campo en el desierto de Lavalle, no es solamente una actividad ganadera. Salir a campear es salir a encontrarse con la imprevisibilidad del universo. Es decir, es un andar que conecta con el mundo de lo Otro, y que por tanto, conecta con la religiosidad. Salir a campear es merodear y ver qué pasa, qué acontece, si pasa la luz mala, si aparece algún evento imprevisible, con la expectativa siempre de que algo suceda. No importa qué. Aquí lo relevante es la imprevisibilidad de la aparición de alguna figura de alteridad, que ponga ante los ojos esa misma alteridad. Sigue leyendo