Haz tú lo mismo – TeoFicción

Sangraba bajo el casco de bronce, con el calor del sol de Palestina en el verano ardiendo en sus sienes. Veinticinco zelotes yacían muertos y Cayo Mario Cornellius, el último soldado romano apretaba con fuerza su lanza y su escudo, plantándose frente a los cinco galileos que sobrevivían y habían tomado las armas del pequeño grupo que les acompañaban en ese paraje de Nazaret. Estaba solo, todos sus escoltas yacían  muertos en el suelo. los Rebeldes les habían sorprendido en pleno descanso viajando con solo cinco de los nuevos reclutas; ya los zelotes se aprestaban a liquidarlo rodeándolo. Sigue leyendo