El fariseísmo en el cristianismo

El evangelio de Juan, estudiado por muchos a lo largo de la historia nunca dejará de sorprendernos. La compresión Cristológica a la que llegó la comunidad joánica de finales del siglo I e inicios del siglo II es, sin duda, una evolución del pensamiento respecto de la incipiente tradición de las demás comunidades de línea petrina. El libro de los signos (Jn 1,19 – 12,50) describe la misión de Jesús, principalmente a través de 7 signos, cada uno con una enseñanza que supera el concepto de milagro relatado en los evangelios sinópticos y que nos muestra un Jesús identificado directamente con el Padre, en constante conflicto con las autoridades religiosas judías y revestido de autoridad. Sigue leyendo

El sermón de las siete ¡¿pinturas?!

Semana Santa. Semana Mayor. Semana de asueto (aka: de vacaciones). Cada año el pueblo cristiano conmemora y/o celebra la pasión, muerte y resurrección de la supuesta razón de su fe: Jesús. Supuesta, sí, porque hoy día pueblan movimientos e individuos cuyo heteróclito mensaje poco o nada tiene que ver con el Mesías quien, en efecto, padeció un terrible tormento los días previos a su asesinato público. Pero eso se los recordarán este domingo en la iglesia o, si son del grupo dizque vanguardista de los unchurched, seguramente ya lo saben y conocen numerosas interpretaciones de tan magno y terribilísimo acontecimiento. Por eso no escribiré ni un poco más sobre ello, sino que quiero aprovechar para dejar ante ustedes 7 ¿palabras? ¡No! 7 pinturas que me gustaría ayudaran a repensar y reimaginar el evento. No sé para ustedes, pero para mí hay/hubo/habrá un fecundo sermón en cada una de ellas. Quien tenga ojos para ver, ¡que vea! Sigue leyendo

Ver o no ver. El espectador cristiano ante el cuerpo desnudo

Un cuerpo desnudo nunca pasa desapercibido. O no debiera. Pero en una época que todo lo vuelve mercancía, como la nuestra, el cuerpo desnudo es ya un lugar común (locus communis) y no el locus amoenus que nos pinta celebrativamente el Cantar de los Cantares o que, lúbricamente, encomian poetas como el mexicano Tomás Segovia (en el poema “Besos”) o el chileno Gonzalo Rojas (en “El fornicio”). El cuerpo desnudo es ya pasado por alto en parte debido a su excesiva circulación. No obstante, al interior de las iglesias evangélicas de férrea raigambre puritana, en México al menos, el cuerpo desnudo se mira con una ambivalencia amparada en el texto bíblico: la desnudez pertenece al espacio-tiempo privado del matrimonio (¡heterosexual y patriarcal, claro!). Que el vestido también tiene sus (para)filias no se pone a discusión, pero es la desnudez la que interesa comentar ahora no en el escenario de las relaciones humanas sino en uno también pantanoso: el del arte. Sigue leyendo

Venga a nosotros tu Reino

Creo que existen por lo menos cuatro formas básicas de entender la naturaleza del reino de Dios. Sin duda alguna, la primera sería la escatológica. Esta se basa en su establecimiento al final de la historia.

La segunda, sería una perspectiva mas mística. En ella el reino se encuentra dentro del corazón de cada creyente. Entrar en él es sinónimo de convertirse en discípulo de Cristo, esto implica poder discernir su voluntad y seguirla. Esta fórmula o criterio suele establecer el reino de Dios en en cielo, y considera la vida cristiana principalmente (o exclusivamente) como una formación para entrar en él, en el más allá. Sigue leyendo