Marción e Ireneo de Lyon (los creadores del canon)

Tenemos que tener presente que el cristianismo en sus primeros siglos gozó de muchas interpretaciones formales y teológicas, que hizo que un  Concilio convocado,en Nicea en su palacio de verano, el año 325, por Constantino I, decidiera cuál sería el cristianismo reconocido y que debía unir al Imperio. Recordemos que Decio[1] con su mos maiorum, hizo el primer intento de unir al Imperio en torno a la religión de los padres. Sigue leyendo

El Kamasutra y la Biblia

“El deseo que brota de la naturaleza, que es aumentado por el arte y del que todo peligro es retirado por la sabiduría, se torna firme y seguro” (Kamasutra, parte 5, capítulo 1, traducción de Sir Richard Burton en 1883, página 79) La riqueza literaria de la Antigua India es inagotable. Muy pocos de esos libros han llegado a Occidente, de entre miles. Fue Abhay Charan De (1896-1977) fundador de la secta hindú Hare Krishna, quien hizo la compilación más extensa de textos hindúes que he visto, y hasta tradujo por primera vez al inglés varios de ellos de los que nada se sabía fuera del Lejano Oriente. Sigue leyendo

Exégesis para Teófilo Homofóbico

Para ti Hno. Teófilo Homofóbico. Estoy seguro que eres un varón bendecido, que Dios te usa y te seguirá usando para su ministerio. No caigas en la vileza de la opresión y la exclusión de tu hermano y hermana, noto que tienes ese deseo de escudriñar las Escrituras, y eso es bueno. Sé que Dios te abrirá la mente y el corazón al amor en muchos niveles. Dios te bendiga. Sigue leyendo

¿Hasta dónde puede llegar el fundamentalismo cristiano?

Acabo de encontrarme en mis contactos este comentario de un cristiano fundamentalista:

“Una pregunta… ¿A quién se le ocurrió dividir la Escritura en capítulos, versículos, incluso algunas tienen subtítulos:   “La preeminencia del amor”, etc, etc.?, ¿No se dieron cuenta de cómo estorba eso para tener una lectura fluida de la palabra?, ¿No se dieron cuenta de cómo condiciona eso el entendimiento del que lee? …” Sigue leyendo

Teología Pentecostal 1

Estoy consciente de que mi artículo “Pentecostfobia”, despertó diversas reacciones y entre ellas, preguntas acerca de lo que significa ser pentecostal y por qué me sigo identificando con esa corriente dentro del Cristianismo Protestante.

Nunca he creído ni predicado que para ser salvo o para ser un cristiano verdadero, haya que pertenecer a ninguna denominación específica. Dicha exclusión me parece aberrante. Pero estimo pertinente aclarar por qué soy pentecostal, a pesar de mis posturas liberales, ya conocidas por todos. Hay unas ideas que quiero destacar. Sigue leyendo

Lectura Biblica en Clave Cristocentrica

La Biblia es consistente y reiterativa en afirmar que la Palabra de Dios es Jesucristo. Esta es una de sus enseñanzas más claras. Jesucristo está identificado como el Verbo de Dios, o la Palabra de Dios o el Logos de Dios en todas las versiones de la Biblia que hemos visto.

“Entonces vi el Cielo abierto, y he aquí un caballo blanco; y el que lo montaba se llamaba: Fiel y Verdadero, y con justicia juzga y pelea. Sus ojos eran como llama de fuego, y había en su cabeza muchas diademas, y tenía un nombre escrito que ninguno conocía sino Él mismo. Estaba vestido de una ropa teñida en sangre; y su nombre es: El Verbo de Dios.” (Apocalipsis 19:11-13)

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Ver o no ver. El espectador cristiano ante el cuerpo desnudo

Un cuerpo desnudo nunca pasa desapercibido. O no debiera. Pero en una época que todo lo vuelve mercancía, como la nuestra, el cuerpo desnudo es ya un lugar común (locus communis) y no el locus amoenus que nos pinta celebrativamente el Cantar de los Cantares o que, lúbricamente, encomian poetas como el mexicano Tomás Segovia (en el poema “Besos”) o el chileno Gonzalo Rojas (en “El fornicio”). El cuerpo desnudo es ya pasado por alto en parte debido a su excesiva circulación. No obstante, al interior de las iglesias evangélicas de férrea raigambre puritana, en México al menos, el cuerpo desnudo se mira con una ambivalencia amparada en el texto bíblico: la desnudez pertenece al espacio-tiempo privado del matrimonio (¡heterosexual y patriarcal, claro!). Que el vestido también tiene sus (para)filias no se pone a discusión, pero es la desnudez la que interesa comentar ahora no en el escenario de las relaciones humanas sino en uno también pantanoso: el del arte. Sigue leyendo

Venga a nosotros tu Reino

Creo que existen por lo menos cuatro formas básicas de entender la naturaleza del reino de Dios. Sin duda alguna, la primera sería la escatológica. Esta se basa en su establecimiento al final de la historia.

La segunda, sería una perspectiva mas mística. En ella el reino se encuentra dentro del corazón de cada creyente. Entrar en él es sinónimo de convertirse en discípulo de Cristo, esto implica poder discernir su voluntad y seguirla. Esta fórmula o criterio suele establecer el reino de Dios en en cielo, y considera la vida cristiana principalmente (o exclusivamente) como una formación para entrar en él, en el más allá. Sigue leyendo

Depresión: más allá de la demonización (Parte 1)

Una de las falencias que más se encuentra en las iglesias evangélicas, es la falta de conocimiento sobre temas mentales, de depresión y otras enfermedades, pues muchos de los líderes no tienen los estudios necesarios para abordar estas problemáticas, y se aventuran haciendo de los feligreses un caos total.

Dentro de muchas iglesias, exteriorizar las emociones es algo “mal visto”, pues el cristiano debe ser “Santo”; y cuando va con el pastor a compartir su problema, éste le dice que “está siendo tentado” (claro, si bien le va); en casos más fuertes y que he escuchado en mi consultorio, el pastor culpa al feligrés de alejarse de Dios por tener este tipo de enfermedad, ¡tremenda estupidez! Pues esto sepulta más al miembro de la iglesia, pues el “líder, no se equivoca, o está más cerca de Dios”. Sigue leyendo