Viaje a otro mundo sin moverse de su país – Teoficción

(Relectura) Soy un Alijuna, esa es la denominación del extranjero que no conoce al pueblo Wayuu, que no habla la lengua Wayuunaiki, y por ende, no participa de sus tradiciones. He pasado por creer que el Dios cristiano a veces es más un Alijuna para su pueblo, extranjero para la cultura y realidad concreta. Un concepto cargado de omnipotencia que vuela lejos. “La gloria de Dios”… —Ay tan linda la hija de Montaner. Sigue leyendo

Imágenes de Dios: El mafioso Pablo Escobar

Los pasos del Maestro de Galilea sobre esta tierra dejaron huellas imborrables en cientos de miles, e incluso millones de personas a lo largo de la historia alrededor del mundo. A primera vista, este hecho podría generar admiración, pero escarbando un poco, hay que reconocer que lastimosamente esas huellas fueron y han sido desdibujadas por la interpretación que se le dieron a dichos pasos. Sigue leyendo

¡Gritos!

Dios, ¿Por qué estás tan sordo a los desesperados gritos de la humanidad?
¿Por qué puedo escuchar los gritos de los niños que mueren injustamente? ¡Me duelen y Tú estás cómodamente sentado en el palco, mirando cómo se extermina a sí misma ésta, tu creación!

Sigue leyendo

¿Somos solamente el cuerpo?

“Los debates sobre una Trinidad divina, sólo son posibles porque existe una trinidad humana. Nada se deja ver más claro en las acciones del hombre que el hecho de que tiene una parte emocional, una parte espiritual y una parte física” (Julio Álvarez, Liberalismo Bíblico: una Teología Racional, pagina 37, tercera edición).

Existe la opinión planteada por teólogos como Oscar Cullman, de que la mínima idea de un dualismo psicofísico en el ser humano, es ajena a las creencias de los autores bíblicos y propia de un sincretismo con la filosofía griega que advino en desarrollos posteriores de la Teología cristiana. En la pagina 35 de su libro: La inmortalidad del alma o la resurrección de los cuerpos, Cullmann afirma: “La concepción judía y cristiana de la Creación, excluye todo dualismo griego entre cuerpo y alma.” (Traducción del francés por Eloy Requena, STVDIVM Editores, 1970) Sigue leyendo

Del sadomasoquismo en el cristianismo – Parte 2: La violencia como imitación

Para René Girard, el origen de la violencia se da en el acto de la imitación (mimesis). El imitar gestos, conductas, palabras y deseos es característico de los seres humanos. Así aprendemos a hablar, imitando las palabras de nuestros padres; así aprendemos a caminar, imitando el andar de los más grandes; así aprendemos a leer, escribir, conducir, cocinar, tejer, etc. Pero también mediante la imitación nos damos cuenta que “el mejor jardín es el del vecino”, y que para un niño el mejor juguete es del otro niño. A este impulso de imitación de los bienes, habilidades o circunstancias del otro, Girard le llama deseo.

Según Génesis 6.2 eso fue lo que originó la decadencia de la civilización antediluviana: “viendo los hijos de Dios que las hijas de los hombres eran hermosas, tomaron para sí…” Es decir, los hijos de Dios imitaron las relaciones de parentesco de los hijos de los hombres y convirtieron, junto con ellos, a las mujeres en objetos de intercambio.  Sigue leyendo

¡Dios!

dios

Hablaba en estos días con una amiga y me dijo: “¿Shir, crees en Dios?”, dentro de mí pensé: si cobrara cada vez que me hacen esta pregunta, hoy sería millonaria.

Lo mejor es que yo misma me sorprendo cada vez que doy la respuesta porque siempre algo nuevo sale de mi corazón y me hace ver que el Dios de ayer ya no es el mismo Dios que me acompaña hoy, aunque me enseñaron que: “Él es el mismo ayer, hoy y por los siglos de los siglos”. Sigue leyendo